Eljas aparece colgada en plena montaña junto al río Eljas que forma el Valle del Rio del mismo nombre, también denominado Valle del Jálama fronterizo con Portugal.
Es un mirador en un saliente granítico, que desciende desde los altos montes del norte, con el valle a sus pies donde la vegetación de ribera trascurre entre tierras de cultivo de olivos, vides y robledales adehesados.
Su trama urbana, condicionada por su orografía, la forman calles y callejuelas muy empinadas que custodian bellos ejemplos de la arquitectura tradicional serrana.
Destacan los restos de su castillo que está declarado Bien de Interés Cultural, la Iglesia de la Asunción del siglo XV, las ermitas del Cristo del Humilladero y la de la Divina Pastora, su dialecto “el Lagarteiru” que forma parte de “a Fala” declarada Bien de Interés Cultural y su piscina natural.